1 junio, 2016 9 Comentarios AUTOR: Laidi CATEGORÍAS: Estampas Etiquetas: , , , ,

Nostras y el adelanto

Por múltiples razones conocidas, y que nos dicen que están en vías de solución desde hace varios años, nos encontramos en un atraso tecnológico enorme. De esto nos percatamos no en la cotidianidad, sino cuando salimos de ella. Nuestra urgente inmediatez para todo, nos impide percibir la comodidad de los adelantos que disfrutan otros. No me refiero a los grandes avances de la tecnología mundial, esos que permiten viajes a la luna o crean robots que excepto soñar hacen de todo, sino a facilidades en términos domésticos, que solo conocemos cuando nos alejamos de nuestro fogón, del fregadero de la cocina y de las idas frecuentes al agromercado. Las mujeres, como siempre, somos las más afectadas por el agobio del día a día, de manera que proporcionalmente, también somos quienes más nos fijamos en detalles como lavaplatos, secadoras de ropas, batidoras sin vasos, detergentes que no dañan la piel y refrigeradores que no gotean. Una amiga que acaba de regresar de un viaje a un país desarrollado, adonde fue invitada a un evento teórico cultural, no describe las mezquitas del siglo X que visitó, sino la eficacia del lavaplatos de la casa donde estuvo. Si acaso, menciona lugares históricos maravillosos, pero solo al pasar, para enseguida sumergirse en los cuentos de la ducha, que era de incontables huequitos y siempre funcionaba, de cómo la familia que la acogió lavaba en un dos por tres y luego no había ni que tender la ropa, porque llevaban directo las sábanas del equipo a las gavetas, y describe embelesada utensilios de cocina. Nosotras, su grupo de amigas de toda la vida, la escuchamos como quien recibe a un ser de otro planeta. Ya le hemos oído varias veces que en ese lugar a los perros hay que sacarlos con una bolsa especial para recoger los excrementos. Que las calles están limpísimas, que el vendedor de frutas las ofrece envueltas en nylon, y que las viandas no tienen los terrones de tierra de aquí. A mi pregunta de qué tal la Catedral de Córdoba, responde Preciosa, y regresa a la cocina. Resulta que allí los detergentes son con Ph neutro y no estropean las manos, además de que apenas se usan, porque no se friega, sino que los vasos, platos y ollas se colocan en una especie de armario que lava todo en un santiamén. No usan cafeteras, cuenta mi amiga, sino unos aparatos que reciben el grano puro, lo muelen, lo baten y lo escupen con espumita.

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Mi amiga Hilda quiso saber si se conserva el acueducto romano, el famoso de Segovia, y la recién llegada dijo Sí, precioso. Y pasó entonces a reseñar el modo en que se evita barrer las casas. Existen, según la regresada, unos deshumidificadores para dormitorios, que se conectan y aspiran la humedad y los vapores del día. Para acentuar los buenos aromas, la familia que la acogió suele colocar velas que despiden olor a coco, a vainilla, a sándalo y a violeta. Hum, dijo Nancy, ¿qué tal si nos cuentas de la platería de Toledo? Preciosa, dijo la del evento cultural, pero déjenme describirles los refrigeradores. Son grandes, de dos puertas, con unos aditamentos por donde sale el hielo, y ninguno chorrea. Por dentro, tienen varias divisiones, de forma que nada se mezcla. Los huevos tienen un cuño por fuera, con la fecha de vencimiento, y según una numeración que les colocan en la cáscara, es posible saber si la gallina sufrió poco o mucho. Fefa abrió tanto los ojos cuando escuchó lo del cuño y la fecha de vencimiento, que tuvimos que abanicarla un rato, pidiéndole piedad a la amiga que pretendía explicarnos lo del sufrimiento gallinal. Nos insultó, encima de todo. Nos acusó de poseer actitudes antediluvianas, y antes de abandonar estrepitosamente la bienvenida que con tanto amor le preparamos, nos llamó envidiosas.

Nancy, Hilda, Fefa y yo nos quedamos en silencio luego del portazo. Sentíamos una mezcla de alegría con pena hacia nuestra colega, porque obviamente estaba deslumbrada. Nosotras hubiéramos preferido conocer más de construcciones antiquísimas, de la belleza de las catedrales, de la conservación de monumentos, y de los resultados del evento al cual asistió quien de pronto se fijaba en minucias pedestres. Eso duró un rato. Cuando nos recuperamos, nos dimos cuenta de que vivimos tan ancladas en una época donde todo resulta extremadamente engorroso para las labores hogareñas, que hemos terminado por sublimar las facilidades que merecemos. Lo ideal, lo lógico, es apreciar la hermosura de la cultura, de la historia y aprehender conocimientos sin tener que arrugarnos la piel, machucarnos las manos ni pasar el día trapeando. El anhelo de una vida cómoda no puede estar reñido con las ansias por ser espiritualmente cultivadas. Es difícil, créanme, estudiar la tradición ceutí, imaginarnos envueltas en velos enigmáticos y orando mirando al este justo al atardecer, y de pronto aterrizar en las baldosas de nuestra cocina, con falta de cloro, de aromatizantes y de brillos. Mientras el palo va y viene, sugerimos continuar soñando con los preceptos de Maimónides. Total, no cuesta nada.

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9 Comentarios

  1. Himilce 1 año ago says:

    Muy bueno….me. Encanto!

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  2. Su 1 año ago says:

    Lo tendté en cuenta para nuestros intercambio futuro, jjjjjjjjj

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  3. Iliana 1 año ago says:

    Esa experiencia tan compleja la tuve en mi primer encuentro con otras realidades. Ya un español me había comentado que le llamó la atención el maltrato a las mujeres en Cuba y no lo entendí hasta que no choque con la realidad y las miles de facilidades que en otros sitios tienen para la vida diaria. Gracias por traducir esta experiencia y hacerla pública, a ver si alguien ayuda un poco a la mujer cubana

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  4. Yannis Lobaina 1 año ago says:

    jejej, Mi querida Laidi, como siempre tus historias son narradas con tanto humor que casi lloro, Y me hizo, acordarme de mi pobre madre, cuando le dije que iba a poner a lavar los platos, y ella, se quedo muy pegada con ese tema, y me hizo miles de preguntas, ese dia hablamos mas de lo normal, y no fue de nuestras vidas, sino de la dichosa lavavajillas!!!.ejjeje, 19 minutos solo de ese tema!!!!.jejej,

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    • Gleyvis 1 año ago says:

      Laidi!!!!
      Has estado en España????

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  5. Iris Carreras Goni 1 año ago says:

    Laidi…acabo de disfrutar tu narrativa..me fascina!! Eres buenisima como cuentera, me supo a gloria!! Me parecia escuchar tu voz!! Todo lo que cuentas es tan real, tan creible, y se que la historia forma parte de nuestra cotidianidad…Continua deleitandonos con tus historias,

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  6. Deisy viera 1 año ago says:

    Adelaida: No tengo que decirte que siempre me encanta la forma en que describes las cosas, aún cuando lo hacías hablando, cuando estabamos estudiando, solo he tenido la oportunidad de viajar en una ocasión y en verdad uno quiere ver y conocer cosas interesantes, pero que bueno es para la mujer tener esas comodidades, más cuando casi la inmensa mayoria, tenemos también el rol que debe asumir historicamente un hombre.

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  7. aloyma Ravelo 1 año ago says:

    Cuanta verdad entre lineas y en lineas… estas haciendo honor a Zumbado

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    • Laidi 1 año ago says:

      Aloyma: Ese es un honor tan inmenso….honrar a Zumbado sería lo máximo, no creo que yo llegue a tanto! En todo caso, te agradezco la deferencia. Te abrazo, amiga!

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